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August 9, 2013

Estado del tiempo - Gabriel Alayza (Galería Forum)



my drawings for an upoming comic /
mis dibujos para un cómic que saldrá pronto
Yesterday I was walking around, with no explicit direction, because I just love to walk and lose my time and, if possible, lose myself in the streets trying to get that little bit of frightening come nightfall. 

I was walking and I run into a friend of mine, in a trendy café, and he was with someone else but still we said hello to each other and he invited me to sit with them, and so I did. 


Less than an hour ago I had had dinner with a friend and he invited me some Merlot, which was great. And I felt a little bit better. 


After quitting my job I have felt sort of a loser, a weak guy, a pathetic unemployed individual. Alcohol in all its wonderful myriads of presentations and variations is always the perfect solution. Makes me feel better. Whole again. 


I was in a good mood, thanks to that fine grape called Merlot, and as we started to talk I found out something so unbelievable and surprising that it took a lot of effort to pretend I was only mildly shocked. I acted normally. I am not an actor but there are at least a couple of roles that I can interpret and perform pretty much effortlessly and almost perfectly. 


So I acted normally, and I still asked my friend a few questions. I had to be sure. It was too much of a coincidence to be truth, it was hard to believe, and yet it was everything I could have wished for right there, right then. 


(... TO BE CONTINUED)

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Gabriel Alayza

El martes en la noche se inauguró “Estado del tiempo”, la tercera muestra individual del siempre genial Gabriel Alayza Moncloa. En esta ocasión, el joven artista nos sorprendió con una serie de dibujos que abordan temas como la muerte, la descomposición, la decadencia y la degradación física, pero que al mismo tiempo nos remiten al resurgimiento de la vida. De un modo u otro, tanto lo vital como lo mortal actúan como agentes de cambio: sus huellas son evidentes y su presencia innegable. Desde el edificio que se va derrumbando poco a poco a lo largo de varios cuadros, hasta la semilla que crece en un frasco trasparente de comida para bebés, hasta el roedor que se descompone en un descampado, integrándose con la tierra y los elementos nutricios a los que alguna vez José Watanabe hizo referencia en su poesía.

La obra de Gabriel reúne elementos poéticos con un trazo exquisito, y en esta ocasión hay una unidad temática que nos sirve de leit motif para deambular entre un cuadro y otro, entre una sala y la otra, y nos facilita esa conexión emocional profunda, intensa y siempre gratificante.

A veces, creo yo, caemos en el error de dejarnos cegar o engatusar por propuestas pseudo-intelectuales o excesivamente abstractas que, en última instancia, no nos dicen nada. Por suerte, todavía quedan personas como Gabriel en nuestro medio: artistas capaces de plasmar con trazos firmes y líneas claras aquella verdad que tanto eludió a los filósofos post y presocráticos: la vida y la muerte, y la relación indisoluble entre ambas etapas. Son muy pocos los que pueden hurgar de manera tan profunda y tan atinada en cuestiones fundamentales, Gabriel es uno de ellos. Sin duda “Estado del tiempo” es una de las más mejores muestras del 2013.
Gabriel Alayza

Por supuesto, además de quedar fascinado con el arte de Gabriel Alayza, también tuve la oportunidad de reencontrarme con viejos amigos y conocidos. Desde Juan Manuel Yori (mi ex-psicoanalista, si es que tal término existe) hasta colaboradoras de la revista COSAS (Ana Lía Orézzoli y Rebeca Vaisman), con quienes he platicado y reído en las oficinas de la insigne revista en más de una oportunidad 

En esta ocasión no podía faltar una ingente cantidad de Alayzas, y de hecho me encontré con mis amigos Mateo Alayza y Santiago Alayza. Me quedé charlando un largo rato con Santiago, hasta que nos interrumpió, muy educadamente, Jesús Alzamora de Polizontes. Como me comentaba Jesús, en el programa siempre me ve cuando Érica Beleván me entrevista, así que esta vez fue su turno. Y vaya que fue una entrevista divertida, esperemos que salga pronto en el programa. A lo largo de la noche saludé a Eduardo Lores, a María Elena Fernández, a Sofía Lores, a Gabriel Lores, a Martín Zapata, a Andrés Hare Camino, a Alejandro Boudri Miglio, a Carolina Hanspach Gómez de la Torre (que me habló sobre su hermano… la cantidad de cosas que uno no se entera cuando rehúye de las redes sociales), y a muchos otros reyrrojinos que, como yo, no podían perderse la tercera individual de Gabriel.

Arcadio B. 

November 14, 2012

Reverso - Centro Colich (Barranco)


“Los colosos custodios de un rey ficticio”- Hugo Salazar
Here is a question that has vexed me of late: what really constitutes an act of creation?

I have -for a couple of years now- been acknowledged as the creator of quite entertaining tales, if I do say so myself… but I've often wondered, just how "creative" was my process. How do I assemble my little cast of characters, the situations, the emotions and all of it together? You see, since I was child I always loved to write things, it doesn’t matter if at the end they didn’t make much sense, it was fun every step of the way.

Now, to have a relationship could be compared to an act of creation. I was thinking about this after reading Constantino Carvallo’s book. Definitely, that book is forcing me to analyze myself… and as a direct result of such confrontation, I end up almost buried under a ton of philosophical sentences.

True communication and friendship can also be considered as a true act of creation. When I was still studying Literature in my university, I had an optional class that was supposed to teach me how to write. I remember my first work… my teacher said that my short story wasn’t excellent but it sure had some brilliant moments. So there I was, wondering if my short story was an act of creation that should set an example or quite the opposite. I was genuinely speechless. When someone (a student I can’t remember now) asked me who my greatest influences were, I found that hard to answer. And I mean it. Even something I hate with a passion which surpasses understanding is an influence, since I will be consciously attempting not to do that.
my drawing / mi dibujo

Back on track: I've said before that I don't think there are any original stories left to tell. All we can do is fiddle the trappings a bit and, one hopes, in the process create something that will at least have the illusion of being new and different.

A true act of creation should be, obviously, indubitably, unquestionably, an act in which we use all our energies in a crazy attempt communicating something that is relevant to us -it’s just like solving an existential problem- or, why not, to get to know somebody, to create an open and long lasting relationship with another human being, a human being that deep down has the same fears, uncertainties and desires as we do. Perhaps this is the most human act we are capable of... I don’t know, but finally I started to think that if instead of spending so much time reading and writing would it have been better to spend it in, say, doing something else entirely?
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Ayer martes se inauguraron simultáneamente cinco muestras en el Centro Colich. Andrea Gago exhibió sus “Carpetas de dibujo”, deliciosas ilustraciones muy imaginativas hechas, algunas, con tinta china, y otras con colores pastel. Luego Giancarlo León Waller presentó “Placas”, un interesante trabajo que juega con procesos fotoquímicos, siempre desde una óptica un tanto lúgubre pero no por ello menos atrayente. Luna Moreno compartió su colección primavera-verano 2013, con prendas de muy buen corte y una presentación de lujo. El artista Gianfranco Piccone Sánchez Concha expuso “Fractales andinos”, con cuadros que se dividían en tres secciones, cada una con un estilo de pintura particular. Finalmente, tenemos a “Reverso”, sin duda, lo mejor de la noche: una selección fascinante de objetos hechos con cartón corrugado, en donde la sofisticación del diseño y el aspecto lúdico de los mismos los convierte en piezas únicas que todos desearían coleccionar. 

En esta ocasión tuve la suerte de contar con la compañía de Max (a quien pueden leer en “Palabras libres y más”). Nos entretuvimos analizando los títulos de piezas como “Estado líquido”, y dicho sea de paso, lo que no faltó fue el líquido. Además de vino tinto, los infaltables chilcanos del pisco Hijo del Sol no se hicieron esperar. Saludé a Carmen Alegre, que siempre se acuerda de Max desde nuestra visita a Lucía de la Puente en marzo, hablé brevemente con Iván Fernández Dávila y Elizabeth López Avilés, quienes me presentaron a Giancarlo León Waller. 

También saludé a Hugo Alegre, a Julio Garay, a Isabelle Decencière, a Adriana Urrutia, a José Arturo Lugón, a Lorenzo Osores y a Lothar Busse, el director del Centro Colich. Mientras conversaba con Max sobre la obra de Séneca y sus tres libros sobre la ira (que por cierto todavía no he tenido la oportunidad de leer), saludamos a Rafael Velázquez, a José Medina y a Marcos Palacios. En el transcurso de la noche conversé con Noah Alhalel, Daniel Velázquez (uno de los artífices de Reverso, y no debemos olvidar el lema de la marca: “un mundo nuevo, un mundo divertido… un mundo reverso”). Después de recorrer los cinco espacios en los que se exponían las distintas muestras, Max y yo nos quedamos conversando un rato con Marcos Palacios. Sin duda fue una noche muy entretenida, y muy memorable por diversos motivos, entre ellas la escala que realizamos Max y yo en la sección de joyería del Centro Colich. 

Aunque, claro, tampoco debemos olvidar nuestro momento estelar junto a Jesús Alzamora, conductor de polizonte, quien nos entrevistó brevemente y con un muy buen sentido del humor (a mí me preguntó qué poder tendría un súper-héroe de mi creación y yo respondí, con la mejor de las intenciones “un hígado de hierro”, y otra de sus preguntas, basándose en mi nombre, fue ¿en qué año ganó el Nobel García Márquez?, en 1982, fue mi respuesta… imposible olvidar la fecha, son dos años antes de que yo naciera). Quizás el próximo jueves, cuando se sienten a ver Polizontes, me encuentren a mí disertando sobre los hígados heroicos y a Max haciendo imprescindibles aclaraciones sobre sus similitudes con el héroe que yo debería ya haber inventado. 

Por cierto, para los que quieran ver más cuadros del genial artista Hugo Salazar los invito a visitar el siguiente link.